Qué comer después de vomitar

Los vómitos o la sensación de náuseas son desagradables, independientemente de su causa. Si estás embarazada, padeces una enfermedad estomacal, experimentas los efectos secundarios de un medicamento o tu vómito es causado por estrés emocional, necesitas cuidar tu cuerpo. Por lo general, el deseo de comer después de vomitar regresa lentamente. Sin embargo, es importante proporcionar a tu cuerpo una alimentación e hidratación correctas, aunque no te veas capaz de comer una comida completa.

Qué comer después de vomitar

Después de vomitar normalmente no te apetece comer nada, a veces porque tienes el estómago revuelto y a veces por miedo a que vuelvan las angustias. En este artículo descubrirás qué puedes comer después de haber vomitado.

Es muy importante que recuperes los líquidos que has perdido durante los vómitos, para ello puedes beber agua o bebidas con sales minerales. El té descafeinado, la gelatina, los polos de hielo y el caldo o consomé, son las siguientes opciones si has logrado retener el agua.

Es vital que no fuerces tu cuerpo a comer y que comiences a introducir alimentos poco a poco. Inicialmente debes comenzar tu dieta con alimentos blandos. En este artículo te hablamos de los alimentos BRAT, que seguro que te ayudarán en tu recuperación.

Si los vómitos no cesan, es necesario visitar a un médico para que te puede recetar algún medicamento. En este artículo también descubrirás cuáles son los alimentos que debes evitar a toda costa.

Para comenzar





Es posible que no tengas ganas de comer después de vomitar, pero incluso si estás hambriento, debes comer ligero y despacio. Empieza con líquidos claros. Trata de beber por lo menos de 8 a 10 vasos de agua. Debes beber esta cantidad de agua todos los días, pero es especialmente importante que la bebas después de vomitar debido a la pérdida excesiva de agua.





Una vez que sepas que el agua no desencadena otro episodio de vómito, trata de beber otros líquidos. Las bebidas para deportistas o Kool-Aid con poca azúcar, te permiten tomar algo con sabor. El té descafeinado es otra opción. Se cree que algunas variedades de té pueden acelerar el proceso de curación. Si tienes éxito con los líquidos, puedes intentar comer gelatina, polos de hielo, un poco de caldo o consomé.





Dieta convaleciente





Además de las opciones mencionadas anteriormente, también puedes seguir una dieta para convalecientes. Estas opciones ayudan a nutrir tu cuerpo sin forzarlo. Las opciones son comidas ligeras que ayudan en tu recuperación.





La sopa es una excelente opción para una dieta post-vómitos. Si se hace correctamente, puede calmar tu estómago. El caldo ayuda a determinar si tu cuerpo está listo para el siguiente paso: la comida sólida. Puedes añadir algunos ingredientes suaves al caldo para ver si te alivia las náuseas y evita los vómitos. La sopa de pollo también puede ser una transición eficaz de los alimentos después de un episodio de vómitos.

La dieta BRAT es otro plan que te puede ayudar en la recuperación después de haber vomitado. Esta dieta también puede ayudarte a aliviar la diarrea. Los alimentos en la dieta BRAT son muy insípidos. La palabra BRAT está formada por las iniciales de las siguientes palabras en inglés, plátanos (bananas), arroz (rice), compota de manzana (applesauce) y pan tostado (toast). Los tres últimos alimentos mantienen tu estómago lleno, mientras que el primero restaura los nutrientes, como el potasio. La mayoría de las personas siguen la dieta BRAT durante aproximadamente entre 24 y 48 horas después de haber vomitado.

Comer alimentos blandos, en general, es una buena opción después de vomitar. Si la dieta BRAT te parece demasiado restrictiva, puedes completarla con galletas saladas, fideos o panecillos. Si el cuerpo te pide proteínas, puedes probar con un poco de pavo o pollo. Evita las especias y condimentos, porque debes alimentarte con comida lo más suave posible.





Medicación





En los casos de náuseas o vómitos severos o crónicos, el médico puede recetarte una serie de medicamentos. Hay dos medicamentos con receta disponibles para controlar el vómito. El Fenergan es un antihistamínico que también previene el vómito y el Zofran es un medicamento desarrollado para tratar los vómitos y las náuseas asociadas con la quimioterapia. Con éste último se obtienen menos efectos secundarios que con el Fenergan y por lo tanto, se prescribe con más frecuencia.





Si tus síntomas no son lo suficientemente graves como para justificar un medicamento por prescripción, hay varios medicamentos de venta sin receta para tratar los vómitos. La mayoría de ellos se comercializan para tratar el malestar estomacal. Seguro que reconoces algunos de los siguientes nombres, tales como el Kaopectate, Immodium o Pepto-Bismol. Todos ellos funcionan recubriendo el revestimiento del estómago con estos espesos jarabes. Aunque estos medicamentos pueden ser útiles para aliviar los vómitos causados por la angustia emocional, es poco probable que te ayuden si tu vómito es un síntoma de un virus estomacal. Estos medicamentos tienen restricciones, así que debes leer cuidadosamente el prospecto antes de tomarlos o dárselos a algún miembro de tu familia.

Qué comer si vomitas

Los alimentos que se deben evitar





Además de los alimentos que debes incorporar en tu dieta después de vomitar, hay varios alimentos que debes evitar a toda costa, ya que éstos podrían desencadenar episodios adicionales de vómitos o hacer que te sientas mareado e hinchado.





Los alimentos con un olor acre o penetrante pueden desencadenar la sensación de náuseas. Aunque te parezca que el alimento en cuestión, tiene un olor agradable, te puede sentar mal cuando estás enfermo.

Los alimentos grasos o salados también se deben evitar. La mayoría de ellos no son buenos para tu salud en este momento y tu cuerpo va a reaccionar de inmediato con un ataque de vómitos. Algunos de los alimentos que debes evitar son los productos de panadería, el pan blanco, las salchichas, las hamburguesas, las patatas fritas, la pizza, los alimentos fritos y las conservas. Si experimentas antojos, una vez te sientas mejor, puedes volver a introducir lentamente estos alimentos a tu dieta. También puedes incluso buscar una opción más saludable para satisfacer el deseo que experimentas.

Los productos lácteos, la cafeína, el alcohol y las bebidas gaseosas también pueden provocar problemas cuando te encuentras mal. Ellos pueden hacer que te sientas hinchado, te pueden irritar el revestimiento del estómago o deshidratarte.

Debes evitar los alimentos picantes hasta que te encuentres mejor. Aunque muchas especias ofrecen propiedades curativas, no son útiles cuando el estómago está experimentando un tumulto.

Debes evitar las frutas y verduras crudas. No debes comer frutas y verduras crudas hasta que tu estómago vuelva a la normalidad. Estos son alimentos muy saludables, pero contienen una gran cantidad de fibra y pueden crearte problemas en el estómago y en los intestinos.

Los analgésicos. Cuando tengas problemas de vómitos deberás evitar los analgésicos como el ibuprofeno, la aspirina y el naproxeno. Éstos alteran el estómago, por lo que si el vómito se acompaña de dolores y molestias, deberás buscar otros recursos que no empeoren el problema.